La entidad señala una retracción sostenida del consumo y destaca la importancia de comprar en comercios de Chascomús para sostener el empleo y dinamizar la economía local
La Cámara de Comercio, Industria, Producción y Servicios de Chascomús realiza entre comerciantes locales un seguimiento permanente del comportamiento de las ventas y de las preferencias de los consumidores respecto de los medios de pago.
El presidente de la entidad, Matías López, señaló que los datos relevados reflejan una profundización de la retracción del consumo. “Cayeron las ventas con respecto al año pasado, que ya era una base de comparación compleja. Se sigue profundizando la baja del consumo, en línea con lo que ocurre a nivel nacional”, expresó.
Entre los factores que explican este comportamiento, López destacó principalmente “la falta de dinero en la calle”, además del impacto de los precios y el crecimiento de las compras por internet.
Este escenario da cuenta de un consumo moderado y de las dificultades que atraviesa el comercio local, en un contexto económico que continúa afectando el poder adquisitivo de los vecinos y condicionando las posibilidades de consumo de las familias.
Frente a este panorama, el Programa “Compre Chascomús”, impulsado por la Municipalidad, adquiere una importancia que va mucho más allá de favorecer a un comercio en particular. Cada compra realizada en un negocio de la ciudad contribuye a que los recursos permanezcan y vuelvan a circular dentro de la propia comunidad.
Cuando un vecino compra en un comercio local, una parte de ese dinero permite sostener la actividad del establecimiento y, con ella, los puestos de trabajo que genera. Pero el circuito no termina allí, dado que también se vincula con proveedores, distribuidores, transportistas, servicios profesionales, trabajadores independientes y otras actividades que forman parte de la economía cotidiana de nuestra ciudad.
El movimiento comercial genera, además, una cadena de consumo que alcanza a múltiples sectores, por ejemplo, al transporte de mercaderías, los servicios de mantenimiento, la logística, la publicidad, los servicios contables, los alquileres y numerosos proveedores locales dependen, directa o indirectamente, de que exista una actividad comercial sostenida.
Por eso, fortalecer el comercio de proximidad significa también dinamizar el mercado interno, sostener fuentes de trabajo y favorecer la circulación de recursos dentro de la ciudad. En este sentido, el llamado a comprar local no implica desconocer las dificultades que atraviesan las familias ni las decisiones que cada consumidor debe tomar de acuerdo con sus posibilidades. Se trata de poner en valor que, cuando existe la posibilidad de elegir, optar por un comercio de Chascomús genera un impacto que alcanza a toda la comunidad.
El desafío es colectivo, cuando entendemos que comerciantes y consumidores forman parte de una misma economía local, y fortalecer ese circuito resulta fundamental para sostener la actividad y generar oportunidades en la comunidad.
